Ahora formamos parte de la gran nación peruana con los costeños, los serranos y los criollos. Todos, ellos y nosotros, tenemos lo que ahora se llama “un proyecto común”: hacer de nuestra tierra, nuestra nación, un país fuerte, libre en el que se pueda vivir bien. Unidos como hermanos con los demás países del mundo, pero conservando siempre nuestra manera de “ser”, sin avergonzarnos nunca de ella.